Editorialistas de ReporteUNO: En nuestro análisis vemos que es realmente increíble como la gente tiene muy poca información de cómo se mueven los hilos del poder y de la riqueza en México. Ya lo dijo Vicente Fox, “me vomito en Felipe Calderón, por querer meter a su esposa al negocio, NO sé de dónde aprendió esas mañas de involucrarla a ella” dijo recientemente

¿El punto cual es? Muy simple, la política en México es un Negocio de altas y muy grandes proporciones. El país se lo dividen unos cuantos y cada quien mueve su poder y su fortuna a su antojo, así lo hace Carlos Salinas de Gortari, desde hace varios años, por un lado el pelón de Carlos Salinas sigue dando conferencias acerca de lo negativo del neoliberalismo y por otro lado mueve la cuna a su favor con negocios millonarios, asesorando a sus cuñados abriendo las puertas en los negocios de altas, muy altas proporciones.
Aquí les dejamos una recopilación de información que nos proporciona el Diario The New York Times y la Revista Proceso.
El análisis es abundante y no deja dudas al respecto. El país es de unos pocos, mientras muchos otros por ignorancia, con sus votos les siguen sirviendo a esos muy pocos, en sus muy particulares propósitos, sin saberlo.
Aquí la información de ambos medios de comunicación:
¡ENTÉRATE!

Era una noche silenciosa. Solo se escuchaba el sonido de las olas que rompían en la costa y el golpeteo de los peces sierra mientras los pescadores los jalaban de dos en dos hasta su lancha, para colgarlos en cajones que luego son vendidos a los consumidores de toda la península sur de Baja California.
Esta escena se ha repetido durante generaciones: los barcos zarpan vacíos por la noche y regresan antes del amanecer, repletos de la pesca de temporada.
“Comencé a trabajar en el mar el 5 de junio de 1952, a la edad de 12 años, con mis amigos, los pescadores”, relató Luis Núñez Cadena, quien a sus 75 años es el viejo sabio de la comunidad pesquera de Todos Santos. “Somos gente de bien”.
Sin embargo, dijo que esa forma de vida está siendo amenazada. Señaló al norte, hacia una construcción contorneada por el cielo nocturno: un hotel boutique de dos pisos y 32 habitaciones.
“Celebro el desarrollo, pero debe ser sustentable”, explicó Núñez. “¿Ese hotel? Lo veo con odio”.
El hotel es una de las primeras manifestaciones de un ambicioso proyecto turístico que incluye planes para más de mil “casas artesanales”, algunas de las cuales costarán más de un millón de dólares, así como tiendas, restaurantes y un club de playa privado.

El proyecto, llamado Tres Santos, ha enfurecido a algunos miembros de esta comunidad tranquila y relajada, principalmente a los asociados de Núñez en la Cooperativa Pesquera Punta Lobos, una de las dos organizaciones de pescadores en Todos Santos. Los miembros de la cooperativa afirman que los desarrolladores han sido insensibles con el poblado, además afectaron el ecosistema natural e invadieron un tramo de playa que los pescadores habían utilizado durante generaciones como marina para manipular la pesca del día.
La campaña del grupo ha incluido el cierre de un camino que conduce al sitio de construcción; uno de esos bloqueos duró tres meses. También conversaron con políticos y se han ganado el apoyo de buena parte de la población de expatriados estadounidenses que viven ahí.
Hasta Peter Buck, el exguitarrista de la banda REM, que es propietario de una casa en el pueblo, está en total desacuerdo con el desarrollo, como expresó en la más reciente edición del Festival de Música de Todos Santos, un evento anual que él inauguró en 2011.
“Este pueblo no es propiedad de políticos deshonestos, desarrolladores ruines ni de los comerciantes de plata de Cabo”, dijo a la multitud. “Esas personas no pueden controlar nuestras vidas”.
Sin embargo, los desarrolladores dicen que tienen todos los permisos y aseguran no haber hecho nada ilegal. Sostienen que han colaborado con el pueblo, además de tener el respaldo de muchos residentes y buena parte de la industria turística de la zona, además de la otra cooperativa pesquera.
“Hemos mostrado buena voluntad”, dijo en una entrevista Beatriz Ledesma, subdirectora de desarrollo del proyecto.

Esta situación ha alimentado rumores que envenenan relaciones de toda la vida y dividen a las familias. John Moreno, un abogado local que representa a los pescadores opositores al proyecto, dijo haber recibido amenazas de muerte.
El conflicto es, en cierta forma, un reflejo de la creciente complejidad de Todos Santos. Hasta hace poco, la comunidad (ubicada entre La Paz, la capital política e industrial del estado de Baja California Sur, y Cabo San Lucas, la capital turística) había mantenido un perfil bajo. Durante buena parte del siglo XVIII fue hogar de misioneros jesuitas y durante el siglo XIX se convirtió en un centro de cultivo de caña de azúcar y producción azucarera.
Sin embargo, a comienzos de los ochenta, después de que se pavimentó la carretera 19 de La Paz a Cabo San Lucas, Todos Santos comenzó a atraer un mayor número de visitantes de otros lugares de México y el extranjero.
También llegaron los especuladores inmobiliarios. En las últimas dos décadas, Todos Santos ha experimentado un pequeño auge en el sector de la construcción, principalmente motivado por expatriados estadounidenses que diseñan sus hogares al lado de la playa o restauran casas coloniales en el pueblo. También surgieron galerías de arte, restaurantes y hoteles; sus festivales de música y cine han cobrado importancia.

Los extranjeros se han enamorado del entorno que hemos construido aquí”, comenta Rosario Salvatierra Cadena, miembro de la Cooperativa Pesquera Punta Lobos, quien ha pasado toda su vida en Todos Santos trabajando como pescador los últimos 39 años.
A pesar de su creciente popularidad, Todos Santos tiene una población que, según la estación, fluctúa entre las 6500 y 9000 personas, por lo que sigue siendo un lugar tranquilo adonde no ha llegado la cultura de fiesta y el desarrollo excesivo que ha caracterizado a Cabo San Lucas.

“Puedes irte a dormir con cinco pesos en el bolsillo y levantarte con diez. Así de tranquilo es aquí”, dijo Miguel Ángel Torres Villalobos, nacido en Todos Santos y propietario de Miguel’s Restaurant, uno de los locales más conocidos. “Te puedes quedar dormido en cualquier parte y nadie te molestará”.
Sin embargo, el proyecto Tres Santos es un desarrollo a una escala como nunca antes se ha visto en el pueblo. El proyecto es la nueva obra de MIRA, una empresa de inversiones inmobiliarias con sede en Ciudad de México, la mitad de la cual es propiedad de Black Creek Group, una inmobiliaria de Denver.

MIRA compró un terreno en forma de media luna de 445,15 hectáreas que se extiende desde las faldas de Sierra la Laguna en el noroeste del poblado de Todos Santos hasta la costa, y las obras comenzaron en mayo de 2014. En un comunicado de prensa, MIRA describió a Tres Santos como “una nueva comunidad con una vida de conciencia” y un “Silicon Valley del bienestar”.
El comunicado dice que el proyecto tendrá dos “aldeas” —una en la playa y la otra en el extremo oriental del pueblo— e incluirá un hotel boutique, casas frente a la playa, un pequeño campus de la Universidad del Estado de Colorado, un restaurante orgánico, un club de playa privado “y otras experiencias únicas”.

“Todos Santos es un lugar mágico y nos emociona contribuir con su encanto a través de la creación de Tres Santos”, dice Jimmy Mulvihill, presidente de MIRA y socio fundador de Black Creek Group, en el documento.
La compañía consiguió el permiso gubernamental para construir alrededor de 4500 viviendas y crear un plan maestro para unas 2000 más. No obstante, en entrevistas recientes en Todos Santos, los voceros de la empresa hablaron de metas menos ambiciosas que incluyen 620 casas, condominios en la costa y otras 500 residencias tierra adentro.

La principal disputa de la cooperativa Punta Lobos es que el desarrollo ha traspasado su área de trabajo. No obstante, su oposición también ha acabado por incluir una serie de preocupaciones que incluyen el impacto, presente y futuro, del proyecto en el ecosistema y los efectos de un nuevo rompeolas en la erosión de la playa. Argumentan que ciertos aspectos de la construcción en la playa violan el plan de desarrollo urbano del pueblo.

La principal disputa de la cooperativa Punta Lobos es que el desarrollo ha traspasado su área de trabajo. No obstante, su oposición también ha acabado por incluir una serie de preocupaciones que incluyen el impacto, presente y futuro, del proyecto en el ecosistema y los efectos de un nuevo rompeolas en la erosión de la playa. Argumentan que ciertos aspectos de la construcción en la playa violan el plan de desarrollo urbano del pueblo.
Por su parte, los ejecutivos de Tres Santos se mostraron frustrados y desconcertados porque dicen que han hecho una serie de concesiones a los pescadores para finalizar la controversia, incluso aceptaron construir un área de estacionamiento, un nuevo espacio de trabajo en la playa y cedieron los derechos del área donde las cooperativas pesqueras siempre han trabajado.
En lo que respecta a las preocupaciones por el agua, los desarrolladores afirman que mantendrán su promesa de construir una planta de desalinización para cubrir todas sus necesidades de agua potable, con lo que dejarían de ser una carga adicional al suministro de agua municipal.
Mientras los bandos en disputa compiten por tener la razón, los pobladores señalan que otros desarrolladores ya están diseñando planes para construir nuevos centros turísticos en el área. Ellos sospechan que este tipo de debates no terminará con Tres Santos, sino que solo es el comienzo.
The New York Times
Detrás del proyecto Tres Santos están los cuñados de Carlos Salinas de Gortari.
En septiembre se acumularon los efectos del mar de fondo con la temporada de lluvias y las olas chocaron contra el muro rompeolas, lo que aceleró la erosión de la playa, esparció grandes piedras en las orillas del mar –contra las cuales chocaron y se dañaron sus embarcaciones– e incluso les impidió lanzar sus lanchas al agua.
Ante la falta de respuesta de la empresa, en octubre los pescadores instalaron un plantón y cerraron el acceso a la obra para los trabajadores.
Además, elaboraron un pliego petitorio de ocho puntos en el que exigían a la empresa Tres Santos, filial de Mira Companies, la cual, a su vez, tiene vínculos con Jerónimo Marcos Gerard Rivero, cuñado del expresidente Carlos Salinas de Gortari–, que modificara su obra para respetar su área de trabajo.
El 30 de ese mes, la empresa se comprometió a llevar a cabo una reunión pública en los días siguientes; esta promesa quedó letra muerta.
A raíz del desalojo y del amparo promovido el 2 de febrero, los pescadores inconformes sostuvieron el jueves pasado un primer encuentro con la empresa, a la que asistieron funcionarios del gobierno estatal.
La conexión Salinas de Gortari / Los Cuñados Millonarios
A partir de fondos de inversión multimillonarios, la empresa Mira Companies compra vastas superficies de terrenos baldíos sobre las cuales erige sus “comunidades”, verdaderas ciudades en miniatura que incluyen condominios de lujo, centros comerciales, oficinas, hoteles, así como infraestructura y servicios, convirtiéndolas en zonas de alta plusvalía.
En Todos Santos, la empresa compró 435 hectáreas con un acceso al mar a la altura de la playa Punta Lobos. En su Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) consigna que planea construir 4 mil 472 viviendas y departamentos en condominios, dos hoteles, espacios para comercios y restaurantes; así como una planta de desalinización.
La Mira Companies es una de las filiales mexicanas de Black Creek Group, un fondo de inversión inmobiliaria implantado en Denver, Colorado, que financia proyectos inmobiliarios en Estados Unidos y México. Se dice que esos fondos, están financiados con los Fondos de Inversión del dinero de los Trabajadores Mexicanos.
En México, el grupo estadunidense tiene un aliado poderoso: Jerónimo Marcos Gerard Rivero, hermano de Ana Paula Gerard Rivero –la actual esposa de Carlos Salinas de Gortari–, quien preside Mexico Retail Properties (MRP) e Infraestructura Institucional (I2), dos de las filiales de Black Creek Group en el país, según el portal financiero Bloomberg.
John A. Blumberg, uno de los tres fundadores de Black Creek Group, co-creó MRP con Gerard Rivero en 2003. En una década, el fondo de inversión se convirtió en un gigante inmobiliario: a finales de 2013, el fideicomiso Fibra Uno adquirió portafolios de 49 propiedades que pertenecían a MRP por 23 mil 155 millones de pesos, en lo que se consideró “la mayor transacción inmobiliaria de México
En 2009 Black Creek Group lanzó Infraestructura Institucional (I2) cuyo director y co-fundador es el mismo Gerard Rivero, el cuñado de Salinas.
El reportero Arturo Rodríguez documentó en Proceso que I2 inyectó fondos a proyectos de obra federal concesionados a empresas de Juan Armando Hinojosa Cantú, el constructor y financiero de la Casa Blanca de Las Lomas, en la que residía la pareja presidencial.
Previo a iniciar el proyecto de Tres Santos, Mira Companies erigió “comunidades” de lujo en Nuevo León, en el proyecto Nuevo Sur Monterrey –por el que gastó 17 mil millones de pesos–, así como en Quintana Roo, con Puerto Cancún, ubicado a menos de un kilómetro del polémico Malecón Tajamar.
Desarrollo turístico
Tres Santos tiene sus orígenes y raíces aparentemente en el Programa Subregional de Desarrollo de Todos Santos-El Pescadero y las Playitas que emitió el municipio de La Paz en 2007, para detonar la economía de la costa Pacífico en “un marco de sustentabilidad”. Preveía la construcción de corredores turísticos y comerciales en la zona sin perder el “carácter e imagen propia”.
Debido a su ubicación y sus atractivos locales, las guías de viajero nacionales y extranjeros destacan a Todos Santos como una etapa que los turistas de visita en Baja California Sur no pueden evitar. En enero pasado, el New York Times lo incluyó en su selección de 52 lugares que visitar este año.
En 2006, la Secretaría de Turismo (Sectur) otorgó a Todos Santos –en el que residen 5 mil 148 personas, parte de ellos son extranjeros– la apelación de Pueblo Mágico. Según los datos de Sectur, el 63% de los turistas que pasan por Todos Santos son extranjeros, y gastan ahí entre mil y dos mil dólares durante su estancia, que dura 3.5 días en promedio.
En un primer tiempo, el Ejido Todos Santos promovió un amparo contra el programa de desarrollo urbano-turístico, y no fue sino hasta mayo de 2012 que el Ayuntamiento de La Paz lo aprobó formalmente.
En diciembre de 2013 la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aceptó el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) de Desarrollo Integral Playa Santos, Todos Santos BCS, que era entonces el nombre del proyecto que promovía la Mira Companies.
Meses después, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) se percató que el documento que la empresa entregó a la Semarnat plagiaba páginas enteras del proyecto de desarrollo turístico “Punta Brava”, promovido por el golfista Tiger Woods en Ensenada, Baja California. El reclamo no procedió, pues la fecha límite para impugnar había vencido. Las obras arrancaron en verano de 2014.
El proyecto provocó molestias en Todos Santos, donde se abrieron varios frentes de rechazo, ya sea por las consecuencias ambientales y sociales de un proyecto de tales dimensiones –a mediano plazo duplicará la población de la localidad–; por el temor que se agotaran los escasos recursos acuíferos de la zona; o por el muro de contención del hotel ubicado en la playa.
Revista Proceso

