CIUDAD DE MÉXICO, 21 mayo (Reuters) – Dicen, comentan, y hasta aseguran que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha exigido la renuncia de funcionarios del partido gobernante Morena que estén involucrados en actos de corrupción, según dos fuentes del movimiento, (anonimato) en medio de la burda e inaceptable creciente presión del gobierno de Estados Unidos contra el Gobierno de Mexico y que a su ves tiene su origen en los señalamientos a políticos mexicanos con presuntos vínculos con los poderosos cárteles de la droga del país latinoamericano.
Ni la Presidencia de México ni Morena respondieron a solicitudes de comentarios, ergo la información puede ser cierta o falsa.
Al final del día, de ser cierta la información , el tema es plausible y se debe apoyar “El ultimátum fue que si están involucrados en algo turbio deben renunciar y afrontar las consecuencias”, dijo una de las fuentes de Morena que solicitó el anonimato para poder discutir asuntos privados. Según las fuentes, Sheinbaum no mencionó nombres ni dijo qué medidas se tomarían si los funcionarios no dimitían.
El mensaje de Sheinbaum a los dirigentes del partido, que no se había reportado con anterioridad, es el ejemplo más reciente del impacto de la acusación formal de alto perfil anunciada a fines de abril por Estados Unidos, que imputó al gobernador del estado Sinaloa, Rubén Rocha, y a otros funcionarios actuales y anteriores por su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa.
En público, Sheinbaum ha criticado las solicitudes de extradición de Estados Unidos que acompañaron la acusación formal, afirmando que carecían de pruebas suficientes para que México emitiera órdenes de arresto. Ha exigido pruebas “claras” a Estados Unidos, de la misma manera en que ellos las solicitan al Gobierno de México y ha declarado que, de no recibirlas, los cargos parecen tener motivaciones políticas.
Sin embargo, para algunos Grupos de la Derecha dicen que en las reuniones privadas con Morena sugieren que Sheinbaum está adoptando una postura diferente dentro de su propio partido. Por otro lado, en las entrañas de MORENA, señalan que esta actuando con firmeza y con obviedad al tratar de limpiar la casa desde dentro, para que los malos militantes dejen de ensuciar a la Marca MORENA.
Algunos, dicen que Rocha Moya es un influyente dirigente de Morena y un estrecho aliado del expresidente Andrés Manuel López Obrador, predecesor y mentor de Sheinbaum. Rocha, quien niega haber cometido delito alguno, se ha apartado temporalmente de su cargo mientras se lleva a cabo una investigación local. Al respecto la Dirigencia Nacional de MORENA ha negado que Rocha Moya fuera o sea un influyente dirigente, nada comparado con cualquiera de los miembros del Comité Nacional, ser Gobernador de Sinaloa, no lo hace Influyente dentro de MORENA.
Reuters informó previamente que la acusación formal había provocado una división en Morena, con facciones enfrentadas sobre cómo responder: algunos buscan proteger a Rocha y a otros del intervencionismo estadounidense, mientras que otro grupo aboga por combatir la corrupción dentro del partido, con miras a elegir candidatos probos para las elecciones intermedias del próximo año.

