Hay que vivir el hoy, el pasado quedo atrás, nadie se acuerda del ayer y sus muchos errores del TĂ©cnico Javier Aguirre ha tenido partidos cruciales en su carrera como estratega. En el pasado quedan atrás las vivencias cuando de forma casi milagrosa metiĂł al OSASUNA en 2025, y al Mallorca, en 2024, a finales de la Copa del Rey. Hizo que dos clubes de media tabla pegaran la sorpresa en España. Le dio forma y puso cimientos al AtlĂ©tico de Madrid, que volviĂł a la Champions League y ha salvado de la crisis a la selecciĂłn mexicana en tres ocasiones. Ahora le toca coronar, dar ese paso extra para concretar una de las mejores victorias en su carrera y para su paĂs. Se ve difĂcil y lo es, porque el rival es y se llama INGLATERRA. “La presiĂłn de estar en la selecciĂłn existe. Te ayuda a ser mejor. Mañana tenemos un partido durĂsimo, intentaremos ganar, imponer condiciones”, señalo ayer sábado en la sala de Prensa del Estadio Azteca.
Hubo muchas frases y declaraciones que salieron del pecho, entre estas estuvieron las siguientes: “Estás enfrentándote al número cuatro del mundo, según la FIFA. Campeón del mundo en 1966, un equipo que tiene una gran Liga que lo nutre. Estamos hablando de un equipo top en el mundo. Tenemos que hacer un partido casi perfecto. Jugar aún mejor de lo que hemos venido creciendo y tener el factor suerte que se necesita en estos partidos tan igualados”, comentó el Vasco en conferencia de prensa.
Algo que ha sido un revés para equipos como Sudáfrica, Chequia e Inglaterra es el tema de la altura en una ciudad como la capital mexicana que está a 2.224 metros sobre el nivel del mar. A eso se suma el calor de verano y la contaminación latente. El llamado Vasco Aguirre, ha minimizado ese factor: “Son cosas que, en lo personal, dejo de lado. Somos once contra once. No me detengo a pensar en esas cosas”.
TambiĂ©n restĂł importancia al trajĂn del cambio de horario del partido que, segĂşn pudo saber EL PAĂŤS, si existieron conversaciones para poder cambiar el horario para el medio dĂa, por cuestiones climatolĂłgicas, de seguridad y hasta del horario televisivo en Inglaterra. “Me dijeron del cambio de horario y dije que no estaba de acuerdo. Fue todo lo que hice”, mencionĂł sobre la entrevista que dio cuando existĂa ese runrĂşn de la reprogramaciĂłn del partido.
“Los ingleses, por caracterĂsticas histĂłricas, son gente muy veloz. Es verdad que tienen jugadores importantĂsimos. Una selecciĂłn muy poderosa en lo fĂsico pero que juegan muy bien al fĂştbol”, valorĂł Aguirre. El estratega se centrĂł en la peligrosidad, sobre todo, de Harry Kane el goleador, a quien le atosigará: “Kane es figura Mundial, un muchacho de 1,88 metros, a pesar de su envergadura, tiene mucha calidad en sus pies, lo tiene todo, es muy sacrificado. Intentaremos neutralizarlo. Intentar que no estĂ© cĂłmodo, que tenga siempre alguien encima para que no pueda armar juego”.
Aguirre puso de ejemplo a RAUL JIMENEZ, goleador en el futbol ingles en los Ăşltimos ocho años, como el sĂntoma de sus futbolistas. Destaca su “enorme humildad, a pesar de que tienen esos años en la mejor liga del mundo sigue siendo el mismo. Se porta como uno más, no tiene ningĂşn gesto de figura, ni divo. Eso me congratula, asĂ están todos. Todos muy al servicio de la familia”, apuntĂł.
Las claves para hacer un Mundial histórico para México, como el de este 2026, pasan mucho por la selección de los futbolistas. “Tuvimos una buena preparación, tiempo suficiente para elegir jugadores que no priorizaran su talento individual, que dejaran de lado sus egos, que fueran humildes. En ese sentido, creo que acertamos en el plano humano. Hemos encontrado con todos una gran voluntad de trascender”, analizó. Asà han ganado cuatro de cuatro juegos disputados, sin encajar gol.
Aguirre ha evitado categorizar el México-Inglaterra como el más importante de la historia porque para él siguen vigentes esos partidos determinantes contra Italia en el Mundial de 1970 y el de 1986 frente a Alemania, aunque ambos fueron derrotas. “Lo mejor está por venir”, comentó el Vasco. Este domingo tiene la oportunidad de hacer la jugada maestra de toda su carrera como director técnico.

