Tajante y contundente fue el gobierno de Estados Unidos al deslindarse del secuestro del capo mexicano Ismael “El Mayo” Zambada García, la sustracción de el delincuente en territorio mexicano para llevarlo a los estados Unidos, fue orquestado y planeado por el Cartel de Sinaloa o los llamados Chapitos, dejo entrever el fiscal.
El fiscal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, afirmó en conferencia de prensa que la administración estadounidense no estuvo de acuerdo, no participó ni patrocino la operación que derivó en la captura del cofundador del Cártel de Sinaloa.
Durante su mensaje a los medios desde Brooklyn, Nocella precisó que Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable.
Además, admitió haber orquestado de forma unilateral la privación de la libertad de Zambada.

De acuerdo con las declaraciones del fiscal, Guzmán López planeó y ejecutó el traslado forzoso con la expectativa de obtener consideraciones o “ganar el favor” de las autoridades judiciales de la Unión Americana para su propia situación penal.
Sin embargo, el funcionario federal aseveró que la estrategia del hijo de “El Chapo” no surtirá el efecto deseado: ”Estados Unidos ha dejado perfectamente claro que no aprobamos ni toleramos el secuestro, y que él (Guzmán López) no recibirá ningún beneficio o crédito en su sentencia por cualquier acción realizada bajo esos términos”, aseveró Nocella.
Con esta declaración, el Departamento de Justicia de Estados Unidos rechazó una posible intervención ilegal en territorio mexicano.
Dejando la responsabilidad jurídica y operativa de la captura enteramente en manos de las facciones en disputa del Cártel de Sinaloa.

