En Puebla se les conocía como la #FamiliaImperial y vaya que se esmeraban en exhibirse, soberbio como ninguno, engreída como pocas poblanas, con ese carácter, eran los Virreyes y sobre la ciudad cientos de veces se les vieron surcar el espacio aéreo montados en los Helicópteros que los trasladaban de un lado a otro, ella Diseñadora Gráfica sin ninguna experiencia en política y el con una extensa historia Priista, por conveniencia se hizo Panista y secuestro al PAN a nivel estado y se hizo útil muy útil por sus relaciones Priistas en el PAN NACIONAL.
En cuanto a su herencia, el estado tiene infinidad de obras faraónicas en Puebla capital, una de ellas es La Estrella de Puebla, que es una enorme Rueda de la Fortuna, llamada noria turística de 60 metros de altura y casi 70 de diámetro. Costó 400 millones de pesos, a pagarse en 25 a 30 años, provenientes de fondos públicos.

Está considerada como la rueda de observación portátil más grande del mundo. Tiene 54 góndolas en las que caben ocho pasajeros en cada una de ellas. Algunas Góndolas son VIP y traen TV LED. Fue construida en la ciudad de Puebla e inaugurada en julio de 2013. Detrás de él negocio está la Familia Prida dueños del Periódico Síntesis.
La compra e instalación de la monumental rueda fue justificada en nombre de la conmemoración del 5 de mayo y de una ambiciosa apuesta para atraer visitantes. El faraónico proyecto fue iniciativa del entonces gobernador de la entidad Rafael Moreno Valle. No fue la única obra de infraestructura majestuosa que emprendió durante su mandato. Miles de millones de pesos fueron gastados en construir un teleférico de 688 metros, que causó enorme controversia ya que el señorito quiso que se construyera en el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, los Padres de Familia se opusieron, luego quiso que se instalará en la Zona de la Iglesia de Aparicio, también no se pudo, al final se construyó un pequeño tramo, en la Zona de los Fuertes de Loreto y Guadalupe, de ahí le siguió el Museo Internacional del Barroco, una de las ciclovías más caras de México y darle nueva imagen en forma de canasto de tortillas el estadio Cuauhtémoc, por mencionar unas cuantas obras, sin sentido.

Este delirio de grandeza urbanística en un estado que registra grandes carencias (casi 4 millones de pobres en 2014), caminó de la mano de múltiples irregularidades. Se destruyó patrimonio histórico y cultural, se licitaron obras de manera directa a amigos, se inflaron y maquillaron los costos de las obras y se usaron fideicomisos privados para evitar su fiscalización, detrás de esos fideicomisos está la mano de Pedro Aspe, secretario de Hacienda en la época de Carlos Salinas de Gortari.
Obsesionado con ser presidente de la República, el gobernador Moreno Valle Rosas, conocido como La Pantera Rosa, por su inclinación sexual, quiso hacer de sus megaproyectos arquitectónicos su tarjeta de presentación en las grandes ligas de la política nacional. Espejo de su megalomanía, esas construcciones reflejaron no sólo el tamaño de sus ambiciones sino, también, de sus limitaciones. Verdaderos elefantes blancos, muchos de ellos, tan fastuosos como inútiles, sirvieron para demostrar la validez de la máxima que reza: donde hay obra, sobra $Dinero.
Rafael Moreno Valle Rosas fue parte de una generación de jóvenes políticos (nació en 1968) para quienes los partidos son una especie de taxi que se toma para trasladarse de un trayecto a otro. Nieto del doctor militar Rafael Moreno Valle, mandatario de Puebla durante la administración de Gustavo Díaz Ordaz, abrevó del más rancio conservadurismo caciquil priísta, que tiene su fuente en personajes como Maximino Ávila Camacho. Su abuelo (como lo haría el mismo), gobernó la entidad a sangre y fuego, masacrando en diversos episodios a cerca de 60 campesinos.

Persiguió a diversos Medios de Comunicación entre ellos a un connotado periodista Manuel Sánchez Pontón, quien en 2015 escribió una Novela llamada La Vida licenciosa de Adonis Vallejo Gobernador de Valle Grande, que relata la vida en política de un Gobernador Homosexual y de su amante un joven de Guanajuato y que curiosamente se suicida con su amante, pero ante la opinión pública, se dice que falleció en un accidente de Helicóptero. (Ironía de la vida)
El joven Moreno Valle comenzó su carrera política en las filas del PRI, Priista de hueso y piel. Fue asesor del secretario de Gobernación, luego fue secretario de Finanzas y Desarrollo Social en el gobierno de Melquiades Morales, en esa época se generó el primer boquete financiero al desaparecer millones de pesos del erario, luego fue diputado federal y local. Pero cuando todo estaba listo para ser Candidato a Gobernador se topó con Mario Marín, el Góber Precioso, protector de pederastas, ahí fue cuando se tuvo que casar con Martha Erika Alonso para hacer creíble su candidatura y la idea de que era un hombre hecho y derecho, ante la comunidad católica.

Entonces, con la ayuda de su hada madrina Elba Esther Gordillo, se sumó a las filas del PAN y años después fue electo, por primera ocasión, senador de su estado. En 2010, una coalición partidaria integrada por los albiazules, el PRD, Nueva Alianza y Convergencia lo llevó a la gubernatura, sin olvidar que Mario Marín le ofreció entregarle 6 años antes la Gubernatura en charola de Plata, de tal forma que el PRI colocó a Javier López Zavala un Guatemalteco, empleado de Marín, que siempre dijo era oriundo de Pijijiapan Chiapas, de tal forma que nunca tuvo ascendencia entre el electorado de Puebla, con ello y de la mano de Elba Esther Gordillo, el llamado Líder de la Jaula de las Locas en la Secretaría de Finanzas Rafael Moreno Valle se convirtió en Gobernador de Puebla.
Echó entonces a caminar su fiebre constructora, acompañada de una intensa campaña publicitaria a escala nacional en la que proyectaba una imagen claramente metrosexual y de desplantes autoritarios y despóticos. Trató de asfixiar a la prensa crítica, controló el Congreso local y repartió leña a los movimientos populares. Al Yunque Panista lo desterró del PAN local, los humillo, los dividió, compro voluntades y se adueñó del PAN en Puebla, con la ayuda de Elba Esther Gordillo

En octubre de 2016, el abogado Tonatiuh Sarabia, él mismo y su familia perseguidos políticos de Moreno Valle, explicaba con cifras la magnitud de la represión: existe una lista que hizo el Comité para la libertad de los presos políticos y contra la represión de Puebla, que está integrado por académicos y estudiantes de la universidad, en la que se contaron 256 personas presas y procesadas desde 2013. La cifra escalaría a más de 360.
Según el también abogado José Manuel Porras Rugerio esos números “no son una cosa aislada: es el método de gobierno del señor Moreno Valle. La prisión preventiva es el arma que ha utilizado para deshacerse de la inconformidad, para darle cauce a las obras que tiene que hacer. Así sucedió con el gasoducto integral Morelos. Se metió al bote a los campesinos que sólo defendían su tierra. Ya en la cárcel, siguieron sus procesos y resultaron sin ninguna responsabilidad. Cuando salieron, el gasoducto ya pasaba por sus tierras. Te fabrican los delitos. Y si tú intervienes en cualquier conflicto social, te acusan de que secuestraste a los policías, de que les robaste su celular y te meten al bote”.

Simultáneamente a la violación a los derechos humanos, la inseguridad creció en la entidad. El huachicol se disparó y convirtió a Puebla en el primer estado en robo de combustibles a escala nacional. En 2016 los feminicidios se incrementaron en 143 por ciento, y un año después siguió aumentando. Una ola de homicidios dolosos hizo que la entidad se tiñera de rojo, situación que prevalece hasta este 2018.

El pasado 24 de diciembre, un incidente en un helicóptero Agusta segó la vida de Priista y Luego Panista por conveniencia Rafael Moreno Valle Rosas, y de su cómplice una total desconocida de nombre Martha Erika Alonso quien a base de billetes y de negociaciones turbias consigue ser nuevamente senador y quien para muchos de sus leales era el más sólido prospecto del PAN para ser su candidato a la Presidencia en 2024, de su esposa, la gobernadora Martha Érika Alonso de Moreno Valle y de tres personas más. Su trágica muerte no borra su pasado ni el uso que le dio al poder. En lugar de enaltecer su imagen, las megaobras y los acuerdos para la compra de voluntades que dejó a su paso por la gubernatura de Puebla son testimonio del dispendio, amiguismo y banalidad con la que usó los dineros públicos.
La Jornada / ReporteUNO

