Con MORENA las leyes en favor de la comunidad LGBT+ van a cambiar en Baja California, considerando que desde el Congreso de la UNIÓN el diputado Juan Zepeda presentó en octubre del año pasado, la iniciativa que busca reconocer el matrimonio igualitario para todo el país. Esta pretende adicionar un párrafo al artículo 130 de la Constitución, con lo cual se haría realidad el reconocimiento del matrimonio igualitario en todo México.

Juan Zepeda recordó que fue en 2009 cuando empezó la discusión sobre la necesidad de legislar los derechos LGBT+. ¡Hace casi diez años! Y la CDMX fue la primera entidad en reconocer los matrimonios igualitarios en su código civil.
En México, ya hay 9 estados que permiten el matrimonio igualitario, con los mismos derechos, que el matrimonio entre un hombre y una mujer. El pasado 10 de marzo, legisladores peninsulares votaban en secreto la iniciativa para abrir paso a los matrimonios igualitarios en el estado de Yucatán.
Uno a uno pasaban a colocar la papeleta con su voto en una pequeña urna ante los abucheos y aplausos de los opositores e impulsores de las reformas al Código Familiar de la entidad. La votación final, señalaba el presidente del Congreso Enrique Castillo Ruz, quedaba así: 15 votos a favor y 9 en contra y el grito de rebelión no se hizo esperar.

Y es que se trataba de un error, el resultado real era 9 votos a favor y 15 en contra, con lo que los legisladores cerraban al puerta a la iniciativa que fue antecedida por amparos ante Tribunales y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), así como por otras tres iniciativas que no llegaron a ser discutidas.
El caso de Yucatán es uno de los más recientes y que muestran la resistencia de las clases conservadoras de los estados para legislar en la materia. Las parejas de la población LGBTIII que quieren casarse por el civil en 15 estados no lo pueden hacer más que por la vía de un amparo: Baja California, Baja California Sur, Durango, Guerrero, Guanajuato, Edomex, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Querétaro y Zacatecas.
Estos estados tienen candados con los que se niegan las uniones igualitarias, esos obstáculos consisten en definir en códigos civiles, familiares o en sus constituciones al matrimonio y/o al concubinato como la unión exclusiva entre “un hombre y una mujer” y, en algunos casos, se agrega que dicha unión tiene como fin “procrear”.

En contraste, sólo Campeche, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nayarit y San Luis Potosí han modificado su normativa para que las parejas puedan realizar el trámite de manera sencilla ante el registro civil, como ocurre con el grueso de la población que desea casarse.
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