De vergüenza y pena ajena, lo que tuvo que hacer la congregación de los Legionarios de Cristo quienes confirmaón, que al menos 60 menores fueron víctimas de abuso sexual por su fundador, el mexicano Marcial Maciel fallecido en 2008. Todo lo anterior, es lo que arroja una investigación interna de la misma orden.
El informe –al que tuvo acceso la agencia EFE y medios internacionales como El País- será presentado el 20 de enero de 2020 en la reunión de su Capítulo General, máxima autoridad de los Legionarios de Cristo. En este, la congregación católica reconoce 173 casos de pederastia desde su fundación en 1941 a la fecha.

Los Legionarios señalan a 33 sacerdotes como responsables de los casos de abuso sexual contra 173 niños, en su mayoría de entre 11 y 16 años de edad.
El reporte admite que el número de víctimas “incluye al menos 60 menores de edad de los que abusó Maciel”, a quien, en 2006, la Santa Sede ordenó el retiro del ministerio sacerdotal tras las denuncias acumuladas en su contra.
El informe detalla que –a parte de Maciel– dos sacerdotes incurrieron en abuso sexual por vía virtual, cuatro abusaron de su víctima una sola vez, nueve lo hicieron en más de una ocasión y con una víctima única, 11 abusaron de entre dos y cinco menores; y solo uno, con 13 víctimas conocidas, ya fue removido de los Legionarios.

El proceso contra los responsables podría enfrentar dificultades desde las posibilidades de denuncia, debido a que 14 de los 33 sacerdotes que son señalados como abusadores ocupan puestos de autoridad en la congregación, la cual ha sido señalada de obstaculizar los procesos que buscan justicia.
“El abuso sexual de menores en la congregación estuvo mezclado con el abuso de poder y de conciencia por parte de algunos que aprovecharon sus puestos para abusar”, reconoce el informe.
Los sacerdotes que cometieron estos abusos sexuales representan el 2.44 % de los 1,353 ordenados a lo largo de la historia de la congregación. De ellos, seis han fallecido, ocho dejaron el sacerdocio, uno abandonó a los Legionarios y 18 continúan dentro de la orden, aunque sin servicio pastoral ni cercanía con menores de edad, aclara el documento.
Desde 1997 se hicieron las primeras acusaciones contra Maciel, aunque El País ha documentado la existencia de quejas por abuso sexual desde 1940, es decir, antes de que fundara los Legionarios de Cristo.
En 2010, el fundador de los Legionarios -originario de Michoacán- fue señalado por el Vaticano por sus comportamientos “gravísimos y objetivamente inmorales”, mismos que su propia congregación reconoció; para entonces, Marcial Maciel ya había fallecido.
Por otro lado el arzobispo emérito de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, hombre de poder y amante del lujo y las relaciones públicas con el Poder Político y el Poder Económico, afirmó que Marcial Maciel era un “psicópata y esquizofrénico” y consideró que dañó la imagen de la iglesia, pero que esa imagen, ya se ha recuperado. ¿Usted le cree? Nosotros tampoco.

Pero el señor Sandoval Iñiguez, siguió diciendo: “La imagen se recupera porque parecería que el padre Maciel es toda la Iglesia. El padre Maciel fue un hombre, un mexicano dentro de la Iglesia, fundador de un instituto y se acabó, pero somos muchos más, que no somos el padre Maciel”, sostuvo, de acuerdo con la revista Proceso.
Durante la presentación del libro “Credo, retrato interior del Cardenal Juan Sandoval Íñiguez”, el arzobispo dijo que el fundador de los Legionarios de Cristo “era un psicópata, porque las noticias que yo supe de sus andanzas datan desde que yo era estudiante en Roma, que era en 1956, 57 o 58. ¿Una persona aguanta una doble vida o triple vida, por 50 años, por medio siglo? No. Te aguanta por poco tiempo, pero por mucho tiempo, no”.

“Ahora, un esquizofrénico que tiene personalidades divididaspues puede ahora vivir una de santo, otra de esposo, otra de homosexual, otra de gran empresario y tranquilamente; por eso yo digo que los seres humanos se enferman del cerebro y hay personalidades desquiciadas que parecen normales, entonces eso es lo que pensé yo de él”, expuso.
Esta es la primera ocasión en la que un miembro de la Iglesia Católica reconoce lo que desde hace años organizaciones de víctimas han denunciado: que la Santa Sede tiene responsabilidad institucional por las formas en las que encubrieron a muchos sacerdotes pederastas, entre ellos, Maciel. Sobre ello se han escrito libros como La voluntad de no saber: lo que sí se conocía sobre Maciel en los archivos secretos del Vaticano desde 1994, del ex sacerdote Alberto Athié, Fernando González y José Barba, una de las víctimas del fundador de la legión.

Dicha obra recoge 212 documentos inéditos de los archivos vaticanos -los cuales fueron adelantados a medios como Reforma, Proceso, La Jornada y Aristegui CNN. José Barba, uno de los autores, formó parte del primer grupo de ocho víctimas que denunciaron a Maciel, primero ante el Vaticano y después ante la prensa estadounidense en 1998, luego de haber pasado años en la Legión de Cristo y haber salido tras sufrir decenas de abusos.
Revista Expansión / Aristegui Noticias

