“La terrible masacre que ha tenido lugar en Orlando, que ha causado numerosas vĂctimas inocentes, suscitĂł en el Papa Francisco y en cada uno de nosotros, sentimientos muy profundos de execraciĂłn y condena, de dolor, de confusiĂłn frente a esta nueva manifestaciĂłn de una locura homicida y de un odio sin sentido”, indicĂł su portavoz, el padre Federico Lombardi.
El portavoz vaticano deseĂł tambiĂ©n que “las causas de esta violencia horrible y absurda, que altera profundamente el deseo de paz del pueblo estadounidense y de toda la humanidad, puedan (…) combatirse eficazmente y lo más rápido posible”, añadiĂł.
SegĂşn las cadenas de televisiĂłn CBS y NBC, el atacante era Omar Mateen, un ciudadano estadounidense de origen afgano nacido en 1986.
El FBI considera que el sospechoso podrĂa tener una “inclinaciĂłn” por el terrorismo islámico, por lo que investiga el caso como un “acto terrorista”.
Esta masacre, el peor tiroteo en la historia de Estados Unidos, “no tiene nada que ver con la religiĂłn”, afirmĂł por su parte a la cadena NBC el padre del sospechoso identificado por varios medios.

