Donald Trump, no siempre dice la verdad, la reciente decisión de TOYOTA de transferir parte de la producción de su planta en Tijuana, Baja California, a Estados Unidos fue celebrada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien atribuyó el movimiento a su política arancelaria. Sin embargo, la Secretaría de Economía de México aclaró que la automotriz japonesa mantendrá operaciones y empleos en el país, además de anunciar una próxima inversión automotriz superior a 500 millones de dólares.
Toyota informó a la Secretaría de Economía que el traslado de la producción del modelo Tacoma desde Tijuana hacia Estados Unidos forma parte de una reestructuración global y se realizará de manera gradual hasta 2030. Mientras tanto, la planta de Guanajuato continuará operando y generando 2,800 empleos directos, además de miles de empleos indirectos en la región.
La transferencia de la producción de la Tacoma desde Baja California no será inmediata. Toyota detalló que el proceso se llevará a cabo de forma escalonada durante los próximos años y concluirá en 2030. La empresa aún analiza el destino de la planta de Tijuana una vez finalizado este periodo.
De acuerdo con medios estadounidenses, la producción que se traslada se integrará a la planta de San Antonio, Texas, donde Toyota planea agregar una segunda línea de ensamblaje y duplicar la capacidad de la instalación para 2030. Esta expansión generará 2,000 empleos en Estados Unidos y elevará la inversión total en el complejo texano a 8,300 millones de dólares desde 2003.
COMPROMISO DE TOYOTA CON MEXICO
A pesar del traslado parcial de la producción, Toyota reiteró su compromiso con México. La planta de Guanajuato seguirá operando con normalidad, manteniendo los 2,800 empleos directos y contribuyendo a la economía local. La Secretaría de Economía subrayó que la empresa no tiene previsto cerrar esta instalación y que la decisión de mover parte de la producción responde a una estrategia global de la compañía.
Además, la dependencia federal informó que, tras gestiones de la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha confirmado una nueva inversión automotriz por más de 500 millones de dólares por parte de otra empresa del sector. El anuncio oficial de esta inversión se realizará en los próximos días, lo que refuerza la confianza de la industria automotriz en México.
El presidente Donald Trump celebró públicamente la decisión de Toyota a través de su red Truth Social, asegurando que “los aranceles están surtiendo efecto” y calificando el traslado como un logro de su política comercial. Toyota, por su parte, explicó que la medida busca fortalecer su capacidad manufacturera en Norteamérica y responde a la demanda del mercado estadounidense.
El presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, Ted Ogawa, señaló que la expansión en Texas refleja la confianza de la compañía en la manufactura estadounidense y permitirá fortalecer la cadena de suministro regional. Toyota también reiteró su respaldo a la pronta renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que el acuerdo es esencial para la competitividad de la industria automotriz en la región.
La salida gradual de parte de la producción de Toyota de Baja California hacia Estados Unidos representa un ajuste en la estrategia global de la empresa, pero no implica un retiro total de México. La permanencia de la planta en Guanajuato y el anuncio de una nueva inversión automotriz por más de 500 millones de dólares muestran que el sector sigue apostando por el país como destino para la manufactura y la generación de empleos.
La Secretaría de Economía reiteró que continuará trabajando para atraer inversiones y fortalecer la industria automotriz nacional, en coordinación con empresas y autoridades locales. El seguimiento al futuro de la planta de Tijuana y la llegada de nuevas inversiones serán temas clave para el sector en los próximos años.
La decisión de Toyota y la respuesta de la SECRETARIA DE ECONOMIA reflejan la dinámica actual de la industria automotriz en México, que marca el debate sobre inversiones, empleos y la relación comercial con Estados Unidos.

