Un gigante se tambalea: El drama entre Univision y Televisa aumenta y entre los dos buscan soluciones al problema enorme que tienen.
El grupo de televisión hispano carga con una enorme de deuda. Cualquiera que conozca algo del negocio de los medios hispanos sabe acerca de la importancia de los contenidos conocidos como telenovelas.
Ese es el género televisivo adorado en todo el mundo de habla hispana. La telenovela se caracteriza por tramas inverosímiles y personajes apasionados, más grandes que la vida, a menudo frente a un cambio de vida y los desafíos heroicos.
Por supuesto, cualquiera que conoce algo de los medios hispanos en Estados Unidos, también sabe que Univision ha dominado la televisión en español en la Unión Americana durante décadas, en gran medida en base a la fuerza de las telenovelas.
Pero ahora Univision está viviendo su propia telenovela en la vida real.
Como en la más trepidante telenovela, el drama es intenso, personal y amargo, los egos más grandes que la misma vida. Es una historia de venganza y redención. Y los riesgos son enormes, no sólo para los actores involucrados.
Ellos son grandes en los medios hispanos, y de hecho en todo el mercado de medios de los Estados Unidos.
Es la gran lucha de poder por el control de Univision, que se ha dado desde hace décadas, y podemos predecir que el final parece cerca, tal vez a tan sólo a unos meses de distancia.

La historia hasta ahora:
Univision, aunque sigue siendo la cadena número uno en español en el segmento de adultos de 18 a 49, está batallando en gran parte debido a una costosa auto compra de acciones realizada en 2007, hecho que dejo a la empresa con una deuda aplastante de 9 mil millones de dólares, carga con la que ha venido luchando para realizar los pagos, por lo que la compañía ha reducido su capacidad de programación.
Los recortes han hecho dañado.
Durante las últimas 11 semanas, el acérrimo rival, Telemundo ha vencido a Univision en el horario estelar, conmocionando a la industria. El promedio de audiencia durante el horario estelar para Univision, en el principal segmento, el de los 18-49s, se desplomó en un 30 por ciento, en la recién concluida temporada de televisión, provocando el final más cerrado en la historia de la televisión hispana en Estados Unidos, con tan solo una mera décima por delante de Telemundo en ese segmento demográfico.

Mientras tanto, Telemundo bajo la propiedad de NBC, ha invertido en la programación y producción, algunas producciones muy innovadoras, tales como su “Super Series”, La “Señora Acero”, es ahora el programa número en audiencia, realizada específicamente para los televidentes hispanos nacidos en los Estados Unido, desafiando directamente a Univision.

La dirección general de Univision, dirigida por Randy Falco, ex presidente de NBC Universal Television Network Group, cuenta con una salida a su predicamento. Se está planeando una oferta pública de acciones que podría recaudar mil millones de dólares, esto aliviaría algunas de sus presiones de deuda, y le brindaría los recursos para enfrentar el desafío de su rival Telemundo.
O sea, que están atenidos a la esperanza. Y nada más que eso.
Aquí está el problema. La oferta pública de acciones (OPI) continúa posponiéndose, la semana pasada se pospuso nuevamente, al parecer debido a que las condiciones del mercado de valores, fueron consideradas no favorables.

Pero cada vez que se pospone la salida de venta de acciones, el valor de ellas disminuye, como también la posibilidad de que esta venta se lleve a cabo. La razón es simple. Univision puede ser el jugador dominante en los medios hispanos, pero en el mercado de los inversionistas la percepción lo es todo, y los aumentos en el nivel de audiencia de su rival Telemundo hacen ver como un riesgo el adquirir acciones, y pone asterisco en la posible salida a la bolsa de valores.
También hay un problema más grande que se avecina. Es Televisa, el gigante de la televisión mexicana y un importante productor de telenovelas en todo el mundo.
La complicada relación entre Univisión y Televisa.
No se puede contar la historia de Univision, sin contar la historia de Televisa.
Televisa posee el 10 por ciento de los derechos de voto en Univision y produce la mayor parte de sus telenovelas. En términos prácticos, una oferta pública inicial por Univision no puede avanzar sin el pleno apoyo de Televisa.
Las perspectivas de que la venta se realice, en el mejor de los casos parecen mínimas.
Las relaciones entre Televisa y Univision han sido rencorosas y amargas, una lucha de todos contra todos, sin parar, como en un matrimonio, sin amor, donde el más leve movimiento, real o supuesto, conduce a una explosión de ánimos y amenazas.

Hace algunos años, Televisa no le permita a su talento aparecer en especiales de Univision o en entrevistas, y en un momento amenazó con romper su contrato de programación con Univision por un supuesto incumplimiento al mismo. Televisa coqueteó abiertamente con el archirrival Telemundo, firmando un contrato para distribuir el contenido de la compañía norteamericana en México.
Recientemente, Televisa rechazó una petición de Univision para crear dramas basados en Estados Unidos. Esto en busca de atraer a los Millennials Hispanos, después de que un estudio demostró que sus tradicionales telenovelas no eran populares entre los telespectadores más jóvenes.

Televisa se negó a que se produjeran las series dramáticas, a pesar de que produce series en Estados Unidos para otras cadenas norteamericanas, en algunos casos incluso en el idioma Inglés.
¿Por qué tanta hostilidad?
Anteriormente mencionamos la venganza y la redención como un elemento clave de esta telenovela. Aquí es donde entran en juego.
Si damos un vistazo atrás en la historia, de regreso a 1955, tenemos los orígenes de Univision en una empresa llamada Telesistema Mexicano, fundada en México por un grupo de inversionistas que incluye a Emilio Azcárraga Vidaurreta.
Con los años la compañía, rebautizada Televisa en 1973, llegó a ser una fuente inagotable de producciones en la televisión mexicana, tan grande y poderosa hasta llegar a controlar dos terceras partes del mercado. Para tener una idea de su tamaño, solo basta imaginar a las cadenas CBS y NBC juntos en el mercado norteamericano.
Pero la compañía también tenía ambiciones de convertirse en el jugador dominante en los Estados Unidos, como el medio de los hispanos, y de hecho inicio su camino en 1961, cuando se compró una estación de televisión en español en San Antonio, Texas, el lanzamiento de lo que hoy es Univisión. En los siguientes años se pusieron en marcha estaciones en los principales mercados hispanos, desde Nueva York a Miami a Los Ángeles. Con fuertes niveles de audiencia.
Pero no iba a durar. En 1987, el gobierno de Estados Unidos intervino y presionó a la empresa a desprenderse de la propiedad sobre la base de que por ley una entidad extranjera, no podía poseer más del 25 por ciento de una cadena televisiva de los Estados Unidos. Así que Televisa se vio obligada a vender la cadena. Ahora avancemos hasta el 2016.
Emilio Azcárraga Jean, conocido como Emilio Azcárraga III, es el nieto de Emilio Azcárraga Vidaurreta. Dirige Televisa, es uno de los hombres más ricos de México, y su ambición ha sido durante mucho tiempo recuperar la empresa Univision. Lanzada por su abuelo y quitada a su padre.
Azcárraga hizo una oferta para hacerse cargo de Univision en 2006 y fue rechazada.
Ahora, además de la voluntad, Azcárraga tiene el poder para hacerlo a través del papel que Televisa juega como principal proveedor de contenido de Univision, quien además con los problemas financieros que enfrenta no puede recurrir a otro proveedor para contenido. “Luego entonces esa es La Oportunidad esperada”
Cuanto más sufre Univision, perdiendo audiencia ante su rival Telemundo, la mano de Azcárraga es más fuerte en su ambición de controlar finalmente a Univision.
Por un lado en México su prestigio y audiencias caen, pero por otro lado la Vida le sonríe.
Hay indicios de que Azcárraga pronto podría lograr su voluntad.
Este verano, Univision presentó documentos ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, (FCC), para solicitar que se permitiera que Televisa pueda aumentar su propiedad de Univision de un 10 por ciento hasta un 40 con derecho a voto, esto bajo las nuevas normas que han relajado las restricciones a la propiedad extranjera.
Esta petición ha sido vista como una concesión de la dirección general de Univision reconociendo que la mejor opción es que Televisa tome el 40 por ciento, la mayor participación y el control efectivo de la empresa.
La gran pregunta ahora es si la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, (FCC), aprobará el aumento de la inversión. La decisión se esperaba que se diera este otoño, pero ahora lo más probable es que la decisión no llegará sino hasta después de la elección presidencial.
Suponiendo que la FCC otorgue su aprobación y una vez que Televisa se haga cargo de Univision, se espera ver cambios de programación en el corto plazo, con el nueva Univision con producciones creadas para atraer a la audiencia hispana de Estados Unidos, tanto en Inglés como en español.
Además, Televisa es probable que comience a producir programación dirigida al mercado hispano de Estados Unidos para las cadenas en idioma Inglés, de la misma manera que CBS Televisión produce para Viacom, NBC Universal y Disney. Televisa ya produce algo de programación en idioma Inglés, por ejemplo, para la cadena de cable Lifetime produce “Devious Maids”.
Televisa cuenta con las instalaciones de producción y talento. Tiene el capital. El control de Univisión le daría una fuerte presencia en los Estados Unidos.
Bajo este escenario, Televisa se establecería como una de las compañías fuertes de medios de comunicación y entretenimiento en la Unión Americana, en la televisión, sin duda, pero también la radio y la música, en el que ya es fuerte en México.
¿Qué sucederá con Televisa en el futuro? ¿Alcanzará un acuerdo con UNIVISION para tener mayor Poder de decisión y Penetración en la Unión Americana? Las revelaciones a estas preguntas sucederán en 2017.

