Editorialistas de ReporteUNO: De la nada el Presidente Enrique Peña Nieto apareció en Cadena Nacional muy transformado, parecía otro Presidente. Parecía un estadista, parecía un defensor de la Patria, no era el hombre chiquito, ni servil que apareció en Palacio Nacional, cuando recibió a un Candidato a la Presidencia de Estados Unidos, llamado Donald Trump con honores de Jefe de Estado. Por supuesto el contenido del mensaje hizo grande a Peña Nieto y así de un muy bajo nivel de aprobación, ahora recibe los aplausos del respetable elector, del respetable crítico del PRI y de su nefasta Presidencia.
Insistimos, de la nada vemos a un Presidente con muchos huevos, exhibiendo su molestia ante la comunidad internacional por el anuncio del Presidente Estadounidense de mandar militares a su frontera. Y no hay manera de no pensar en que todo es un TEATRO bien armado para engrandecer al Presidente chiquito. No se nos olvide que Obama y Bush en periodos diferentes, dieron ordenes contundentes para que sus militares acudieran a la Frontera Mexicana en cantidades notorias y nadie se sintió ofendido, ni hubo tanto pancho.

El Teatro, de los mexicanos ofendidos, esta puesto y por Primera ves, vemos al actor Presidente, con los Pantalones bien puestos.
PRIMER ACTO: El presidente Enrique Peña Nieto exigió a su homólogo estadounidense respeto hacia México en un mensaje difundido vía Twitter, en el que coincidió con la postura de los candidatos presidenciales de rechazar el discurso de Donald Trump.
“Independiente de sus naturales diferencias, (los candidatos presidenciales) coincidieron en rechazar medidas contrarias a una buena vecindad”, dijo el presidente mexicano.
SEGUNDO ACTO: Peña Nieto coincidió con Ricardo Anaya de que el atender las amenazas de Trump “no es un tema de campañas, es un tema de país” y con Andrés Manuel López Obrador respecto a la necesidad de una relación de amistad con Estados Unidos para la cooperación y el desarrollo.
El presidente mexicano estuvo de acuerdo con el planteamiento de José Antonio Meade de “unirse en defensa de la soberanía y la dignidad nacional” y con el de Margariza Zavala de que “todos hablamos con una sola voz y exigimos respeto”.
TERCER ACTO: El mandatario mexicano le dijo a Trump que si su postura sobre inmigración está relacionada con problemas de política interna estadounidense, debería solucionarse en su país.
“Si sus recientes declaraciones derivan de una frustración por asuntos de política interna, de sus leyes o de su Congreso, diríjase a ellos, no a los mexicanos. No vamos a permitir que la retórica negativa defina nuestras acciones”, afirmó Peña Nieto.

El presidente también se refirió al posicionamiento del Senado de la República, que el miércoles condenó por unanimidad las “ofensivas e infundadas sobre los mexicanos, y demandó el trato de respeto que exige una relación entre países vecinos, socios y aliados”.
En los últimos días, Donald Trump ha elevado el tono de sus críticas contra México, y este miércoles firmó una orden para desplegar a la Guardia Nacional en la frontera. En el memorándum, Trump dijo que “la seguridad de Estados Unidos está en peligro por un aumento drástico de la actividad ilegal en la frontera sur”.
Tras conversar ayer con la secretaria de Seguridad Nacional de EU, Kirstjen Nielsen, el titular de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, dijo que militarizar la frontera dañaría la relación entre México y Estados Unidos.
Según Nielsen, el despliegue de la Guardia Nacional ordenado por Trump es de características comparables a los que tuvieron lugar en 2006, durante la administración del presidente George W. Bush, con la Operación Jump Start, y en 2010, en el gobierno del presidente Barack Obama, con la Operación Phalanx.
SDP Noticias

