La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó una nueva advertencia sobre la presencia e intervención de agencias estadounidenses en territorio nacional luego de confirmar que el gobierno federal envió una nota diplomática de extrañamiento al Departamento de Estado de Estados Unidos por actividades atribuidas a elementos de la Central Intelligence Agency en el estado de Chihuahua.
La mandataria sostuvo que cualquier actuación operativa de organismos extranjeros fuera de los canales diplomáticos representa una violación a la soberanía nacional y a las leyes mexicanas, especialmente cuando involucra temas de seguridad pública o inteligencia dentro del territorio mexicano.
Durante su conferencia de prensa matutina, en la llamada Mañanera del Pueblo, la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheinbaum enfatizó que las agencias internacionales acreditadas en México deben limitar sus funciones a labores de cooperación institucional y representación diplomática, sin intervenir directamente en operativos o actividades relacionadas con seguridad interna.
“El respeto a la soberanía no es negociable”, sostuvo la presidenta al referirse a la postura adoptada por su administración frente a cualquier intento de injerencia extranjera en asuntos considerados competencia exclusiva del Estado mexicano.
El envío de la nota diplomática ocurre en medio de un clima de creciente sensibilidad política en torno a la cooperación bilateral en materia de seguridad, narcotráfico, inteligencia y combate al crimen organizado entre México y Estados Unidos.
Aunque el gobierno federal no detalló públicamente el alcance exacto de las actividades detectadas en Chihuahua, fuentes oficiales señalaron que la preocupación radica en posibles labores operativas realizadas por agentes extranjeros bajo esquemas que no habrían sido plenamente coordinados con autoridades federales mexicanas.
La controversia se suma además a las críticas recientes de Sheinbaum hacia gobiernos locales que, según dijo, mantienen una “visión del pasado” al intentar replicar modelos de seguridad extranjeros en lugar de fortalecer instituciones mexicanas propias.
La declaración de la presidenta Sheinbaum se enmarca en una política de Estado que busca limitar la intervención de agencias extranjeras en México. Esta postura da continuidad a las reformas a la Ley de Seguridad Nacional impulsadas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, las cuales obligan a los agentes internacionales a compartir la información que recaben y restringen su inmunidad diplomática.
Sheinbaum ha utilizado este argumento para contrastar su administración con la del expresidente Felipe Calderón, a quien acusa de haber permitido operaciones unilaterales como el fallido operativo “Rápido y Furioso”.
La mandataria ha enfatizado que cualquier colaboración con Estados Unidos debe darse bajo un esquema de coordinación y no de subordinación. Al exigir que las agencias internacionales se limiten a labores de cooperación institucional, el gobierno federal busca reafirmar que las tareas operativas y de inteligencia dentro del territorio nacional son competencia exclusiva de las fuerzas de seguridad mexicanas, rechazando cualquier intento de injerencia que vulnere la Constitución.
Al exigir que las agencias internacionales se limiten a labores de cooperación institucional, el gobierno federal busca reafirmar que las tareas operativas y de inteligencia dentro del territorio nacional son competencia exclusiva de las fuerzas de seguridad mexicanas, rechazando cualquier intento de injerencia que vulnere la Constitución.

