Solito se lo busco, su soberbia, no le permitió entender, las razones para que su nombre y el contenido de su espacio en radio Formula, estuviera en una Lista de Medios, presentada en el Programa DERECHO de REPLICA, López-Dóriga por ignorante nunca entendió la razón de lo expuesto el 14 de agosto de 2026 por Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia de México, y resulto que la aludida aceptó el reto que le había lanzado el periodista Joaquín López-Dóriga. El comunicador había retado a la consejera a aceptar una entrevista para dialogar sobre las diferencias de opinión que tienen con respecto a la presunta lista negra de Medios que se expuso en el espacio oficial denominado, ‘Derecho de réplica’.
Los pocos más de 26 minutos de debate fueron contundentes por parte de la Consejera Jurídica de la Presidencia, medios afines señalan que ambos presentaron argumentos sobre su postura, NADA MAS FALSO, López-Dóriga, solo quería saber porque se hizo una lista, en donde el estaba y muchos de sus compañeros corporativos integrantes del circulo rojo también. La transmisión en vivo capturó la atención por la discordia ante una clasificación de comunicadores y medios presentada por la funcionaria apenas un par de días antes, bajo el argumento de analizar el funcionamiento de redes digitales.
López-Dóriga en el papel de victima y chillón, dijo “Hoy no se ha dado con la presidenta Sheinbaum, por fortuna. Pero sí lo padecí yo los 5 años y 10 meses del gobierno anterior. ¿Sabes cuántas veces me aludió a mi en La Mañanera el presidente López Obrador? Te lo voy a decir: 316 veces, de las cuales entre 2023 y 2024 me aludió un promedio de 2 a 3 veces por semana. ¿Tú crees que es parejo la ofensiva de un presidente de la república, desde Palacio Nacional, utilizando medios y recursos públicos, contra un periodista?”, ejemplificó y cuestionó el engreído Joaquín.
Al respecto Luisa María Alcalde no le siguió el juego, al planteamiento infantil sobre la diferencia de poder e influencia hecho por el periodista y respondió con firmeza para manifestar el derecho que tiene el ciudadano presidente de la nación: “Claro que creo que el presidente debe tener un espacio también para contestar, ¿o tú crees que un presidente debe quedarse callado? ¿Entonces no tiene derecho a contestarle a nadie cuando están dando información imprecisa o falsa? Yo creo que el presidente tiene todo el derecho de dar su opinión”, respondió Luisa María Alcalde.
Aquí es donde Joaquín López-Dóriga interrumpió para aclarar: “No estoy hablando de opinión. Aquí la mayoría de las veces no fueron de opiniones… estoy hablando de descalificación…”, comentó para después añadir y nuevamente hacerse la victima, mira “Luisa María yo te deseo que nunca un presidente desde el poder detrás del escudo nacional y desde el Palacio Nacional se dirija a ti en estas 316 ocasiones. A mí no me hace daño, porque sigo aquí y él ya no está en el palacio, (hahahahaha, tiene necesidad de comer y cobrar) pero es por el daño que le hace a la familia, por eso”.
En donde nace el origen de la molestia de muchos CHAYOTEROS: Un análisis de “ecosistemas digitales” en que López Doriga exhibió su IGNORANCIA y NUNCA ENTENDIO NADA, su cara de Mi NO Entender, lo decía TODO.
Todo comenzó el miércoles 13 de agosto, cuando Alcalde, desde el espacio oficial “Derecho de Réplica” en Palacio Nacional, exhibió un esquema que señalaba a periodistas como el punto de partida usado por una presunta red de amplificación artificial de tendencias críticas hacia el gobierno de Claudia Sheinbaum. Según la información gubernamental, el estudio no era una ocurrencia fortuita, sino el resultado de un monitoreo de siete meses, realizado desde enero a agosto de 2026.
Alcalde señaló que se identificaron más de 560 mil cuentas catalogadas como posibles bots y que se analizaron millones de publicaciones. El análisis dividía la actividad digital en cuatro capas, colocando a periodistas, figuras públicas y medios de comunicación en la base de un circuito que posteriormente era retomado por cuentas anónimas y perfiles automatizados para amplificar narrativas políticas. Entre los nombres expuestos figuraban nombres de peso en el periodismo mexicano como Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva, Denise Dresser, Adela Micha y el propio Joaquín López-Dóriga.
La respuesta del titular de Radio Fórmula no se hizo esperar. López-Dóriga cuestionó de inmediato los criterios utilizados para tal clasificación y exigió que la funcionaria acudiera a su espacio para explicar el objetivo de lo que él y otros sectores de la prensa consideraron una “lista negra”. El periodista fue tajante al calificar la inclusión de su nombre: “Para mí es un honor estar en esa pinche lista”, sentenció en su espacio digital, interpretando el señalamiento como un reconocimiento a su independencia profesional.
Un “Tu a Tu” en vivo con un comunicador viejo que se cree dueño de la Verdad, nada que ver con la libertad de expresión
El encuentro del viernes permitió que ambos protagonistas expusieran sus argumentos de forma frontal. Luisa María Alcalde sostuvo con firmeza que el gobierno federal no elaboró una lista para perseguir o intimidar a los comunicadores. Según su explicación, el objetivo técnico del análisis era mostrar cómo ciertos contenidos periodísticos son instrumentalizados por redes digitales ajenas a los propios medios, sin que esto implicara responsabilizar directamente a los periodistas de dicha amplificación.
Ante la insistencia de la funcionaria de que “no hay que tener miedo”, López-Dóriga centró su argumentación en la vulnerabilidad a la que se expone a quienes ejercen la crítica cuando se les señala con nombre y apellido desde la tribuna del poder. El comunicador recordó que, a sus 79 años de edad y con 58 años de trayectoria profesional, no se dejaría intimidar por ninguna publicación oficial.
Sin embargo, el punto más sensible de la conversación giró en torno a las consecuencias humanas del señalamiento. López-Dóriga advirtió que la identificación pública de periodistas desde el gobierno puede generar un entorno hostil que trasciende lo profesional. Bajo esta premisa de “VICTIMA”, el periodista subrayó el daño colateral que tales prácticas infligen, especialmente el riesgo que representa para el núcleo familiar de los señalados, al convertirlos en blancos potenciales de ataques en un clima de polarización.
¿Fascismo o transparencia? o ¿Información digital mentirosa contra la verdad? El peso de los antecedentes
La discusión escaló cuando se trajeron a la mesa declaraciones históricas de la actual mandataria. López-Dóriga recordó que en octubre de 2021, la propia Claudia Sheinbaum calificó como una “posición fascista, macartista y nazista” el acto de elaborar listas contra opositores y críticos. Utilizando las propias palabras de la presidenta, el periodista preguntó a la consejera jurídica dónde deseaba ubicarse dentro de ese espectro político al promover este tipo de dinámicas selectivas.
Por su parte, con claridad y firmeza, Alcalde defendió que la libertad de expresión ha sido respetada íntegramente por la administración de la llamada Cuarta Transformación. Insistió en que el documento debe interpretarse estrictamente dentro del contexto de un estudio sobre actividad digital y no como una herramienta de censura. En ese mismo sentido, la presidenta Sheinbaum salió en defensa de la funcionaria, aclarando que la intención nunca fue establecer una lista persecutoria y afirmo que en México existe actualmente “la mayor libertad de expresión de la historia”.

