La explosión del sábado pasado tiene tintes significativos, ya que ocurre en New York y en el mes emblemático de septiembre, un mes que recuerda la prevención y se vive con alta tensión, por actos terroristas del pasado, de tal manera que mucho se estará hablando de ello en esta semana en todos los paises de Occidente, actos de este tipo realizados intencionalmente crean zozobra y aumentan la importancia de planes de Alerta en puertos de entrada y recrudecen la política de inmigración para ingreso a los Estados Unidos. De tal forma que el único beneficiado, es Donald Trump, considerando que este tipo de eventos le da la razón, en cuanto a sus propuestas sobre estos temas.

Recordemos el pasado: En el maratón de Boston del 2013, dos hermanos de Massachusetts utilizaron ollas a presión llenas de explosivos y detonadas con temporizadores, matando a tres personas y dejando a más de 260 heridos.
La más reciente explosión ocurre menos de una semana después de que las agencias de seguridad del país entraron en alerta máxima por el decimoquinto aniversario de los ataques del 11 de septiembre del 2001, que dejaron más de 3.000 muertos en Nueva York, Washington y Pensilvania.

Manteniéndose prudente sobre la naturaleza exacta de la explosión en Chelsea, De Blasio dijo que los primeros indicios mostraban “que esto fue un acto intencional”. Y agregó que el sitio de la explosión, una importante vía en una de las áreas más ajetreadas de la ciudad de Nueva York, estaba siendo tratada como una escena del crimen.
“No hay evidencia hasta este momento de una conexión terrorista”, aseguró el alcalde en una conferencia de prensa unas tres horas después de la explosión. “No hay una amenaza específica y creíble contra la ciudad de Nueva York de ninguna organización terrorista a esta altura”, agregó.

El alcalde dijo que los investigadores no creen que haya una conexión con el estallido de una pequeña bomba que ocurrió más temprano el sábado en un contenedor de basura en la ciudad costera de Seaside Park en Nueva Jersey. No se reportaron heridos en ese estallido, que las autoridades creen fue fruto de un acto deliberado.

Pero un funcionario estadounidense dijo que la Fuerza de Acción Conjunta contra el Terrorismo, un grupo de funcionarios federales, estatales y locales de distintas agencias, fue convocada a investigar el estallido de Chelsea, sugiriendo que las autoridades aún no descartan la posibilidad de terrorismo.
Una fuerza especial conjunta también se hizo cargo de la investigación del incidente en Nueva Jersey.
Una persona grave
Una fuente de las fuerzas de seguridad dijo a Reuters que una investigación inicial sugiere que la explosión de Manhattan ocurrió en un contenedor de basura.
El presidente Barack Obama, que participaba en una cena con congresistas en Washington, “ha sido notificado de la explosión en la Ciudad de Nueva York, cuya causa sigue siendo investigada”, dijo un funcionario de la Casa Blanca.
La explosión ocurrió alrededor de las 20.30 (0030 GMT del domingo) sobre la Calle 23 entre la Sexta Avenida y la Séptima Avenida, dijo J. Peter Donald, subcomisionado del Departamento de Policía de Nueva York en un mensaje por Twitter.
El comisionado del Departamento de Bomberos de Nueva York, Daniel Nigro, dijo que 29 personas resultaron heridas por el estallido y que 24 de ellas fueron llevadas a hospitales del área, incluyendo a una persona que describió con heridas graves. El resto sufrió cortes varios, rasguños y otras laceraciones menores producto del estallido de los vidrios.
La explosión, descrita por un vecino como “ensordecedora”, ocurrió fuera de una entidad que provee vivienda, entrenamiento y otros servicios para las personas ciegas.
El hecho ocurrió en momentos en que Nueva York ha redoblado su seguridad por el inicio de la Asamblea General de Naciones Unidas, que se espera que convoque a 135 líderes de todo el mundo y a decenas de ministros de gobiernos extranjeros a la ciudad.
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