El subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Humberto Roque Villanueva, dijo que, tras la ola de migrantes haitianos y africanos varados en la frontera entre México y Estados Unidos, la administración pidió dar a conocer los protocolos que ofrece para con los extranjeros.
El mismo ex Diputado que fue líder de la bancada que subió el IVA del 10 al 15% ahora como Funcionario del Gobierno Federal a cargo de una Subsecretaría trata de explicar a su entender, el problema latinoamericano de la migración que viaja desde Brasil hasta la frontera sur de Estados Unidos, frontera Norte de México.

Roque Villanueva acotó en entrevista con Adela Micha para Grupo Imagen Multimedia, que la ley mexicana no cataloga a los migrantes bajo el término ‘ilegal: personas ilegales no existen en el país’, sino bajo un estatus migratorio de ‘irregulares’; cuando una persona ingresa a territorio nacional:

Las autoridades se contactan con el Consulado de su país, para que éste ratifique la nacionalidad (de la persona en cuestión); lo característico de Haití, es que no te responden; y de los migrantes africanos, congoleños en su mayoría, pues ya ni esperes que te contesten la llamada”, lamentó el subsecretario.
Enumeró que el primer paso es brindar un Oficio de Salida para regresar al migrante a su país en un periodo no mayor a 20 días: ‘cosa que no sucede cuándo Consulados no responden’; después, se les informa sobre la opción de regularizar su estatus migratorio ‘aquí, en México’, lo cual facilita el libre tránsito del extranjero, si es que desea moverse hacia el norte:

De esta manera, si el (caminante) posee una ficha de ingreso para los Estados Unidos, pero, por alguna u otra razón se retrasa, no se preocupa, ya que puede trabajar en México e incluso gozar de todos los servicios que ofrece el estado; el Instituto Nacional de Migración (INM) le permite circular sin problemas”, anunció.
Explicó que México no da ‘asilo’ —algo más relacionado con índoles políticas—, sino que el país azteca ofrece ‘refugio’, independientemente si el interés del extranjero es llegar a Estados Unidos o cualquier otro país, que, en la mayoría de los casos, ‘domina en los objetivos de las personas’.
Roque Villanueva aceptó que el flujo migratorio en la frontera sur ‘complicado’ pero rectificó que la relación ‘con los países del triángulo del norte’ es bueno: ‘no hay crisis migratoria’; argumentó que el INM predice que, si Estados Unidos abriera más fichas de ingreso y si algunos optaran por trabajar y desarrollarseen México, la situación se restablecería en menos de un año.
La situación se destacó en 2010 por un sismo que asaltó a Haití, se agravó con el paso del huracán ‘Matthew’ y (explotó) después de que la crisis política de Brasil se viniera abajo, lugar donde muchos haitianos residían y trabajaban como constructores en la infraestructura elaborada por el mundial de futbol y las olimpiadas”, declaró.
Por último, abundó en que la cantidad de haitianos varados en la frontera es de, aproximadamente, cuatro mil 300; africanos, 11 mil 300, la suma rebasa los 15 mil, viéndose con más afluencia de extranjeros las localidades de Tijuana, Mexicali y el estado de Sonora; Estados Unidos ha abierto un total de 100 a 110 fichas de ingreso para haitianos por día, lo cual genera una crisis de sustento alimentario y de servicios para los estados de la frontera, situación que poco reconoce el Gobierno Federal y que al final del día, es hasta este noviembre que comenzaron a llegar recursos a los Refugios autorizados, para soportar el gasto.
Cinco meses tuvieron que pasar para atender el tema, lo cual habla de la sorpresiva situación que se enfrenta día a día, en la frontera de Sonora y Baja California.
Excelsior

