Si me has leído con anterioridad notaras que mi corazón late a la izquierda, específicamente en temas de petróleo estoy a favor de mantener como nacionales los puntos de venta. Pero esto genero un choque ya que la primera gasolinera con petróleo refinado en Estados Unidos se instaló justo en mi ciudad, más aun cuando al comprobar que su servicio es superior al de los competidores nacionales sobre todo ya que el rendimiento de la gasolina es notoriamente mejor. Entonces, ¿estaba equivocado respecto a la reforma peñista?
Hay que tener en cuenta que el buen servicio que ofrece Arco puede ser parte de la estrategia mercadológica de ingreso al mercado, por lo que probablemente se vea reducido en lo próximo. Aun así supongamos que esto continuara resultando ser una amenaza clara a las operadas por Pemex. Reflexionando podemos llegar a que el ingreso de competidores extranjeros solo muestra, gracias al contraste, las fallas que han tenido las gasolineras locales a través de tanto tiempo. Y lo que es más, aun y sabiendo que llegarían competidores de gran calado estos continuaron con prácticas nefastas como la alteración del combustible para no entregar “litros de a litro”.
Este efecto no es nuevo, en la historia económica de nuestro país cuando ha existido proteccionismo con el fin de impulsar la industria interior ante la competencia extranjera solo se ha llegado a una zona de confort que lleva al fracaso una vez se enfrente a los rivales provenientes de otras latitudes. Volviéndose mero tiempo perdido el haber protegido la industria local.
O pongámoslo de otra forma: Con la llegada de las tiendas de conveniencia como OXXO las tradicionales “tienditas de la esquina” han visto afectadas gravemente sus utilidades teniendo que, en el mayor de los casos, cerrar. ¿Quién tendrá la culpa? ¿Oxxo por existir o la tiendita de la esquina por no modernizarse antes de la llegada de posible competencia?
Sé que en estos últimos párrafos puedo leerme muy neoliberal apostándole a la ley de la selva más mi punto no es más que proponer nuevas medidas para desarrollar las empresas ante inminente llegada de competencia. Esto ya es chamba de los organismos empresariales con el gobierno como aliado.
En el caso de las gasolineras de Tijuana de no dejar a un lado la manipulación del combustible, ofrecer mejor atención y ser competitivos en los precios en el mejor de los casos se verán afectados sus ingresos aunque esto significaría que lo que no está ganando un empresario mexicano se iría a una cuenta de un empresario del país vecino. O peor aún, cerrarían las operadas por Pemex volviéndose Arco o (alguna empresa extranjera) dominante en el mercado como ahora son las tiendas de conveniencia tipo Oxxo ante los abarrotes.
Más aun cuando los planes a corto plazo de Arco contemplan extenderse por Baja California y Sonora deberá ser tema urgente lo que comento.
Gerardo Salas
/Revolucionando
@gsalas_

