Resulta y resalta, que dos jóvenes entraron armados con bombas molotov y machetes a la secundaria 13 de Torreón, Coahuila, matando a una persona e hirieron al menos a otras tres personas. el tema es que ya son mayores a razón de que tienen 18 años, al estar detenidos serán juzgados como mayores y pasaran un largo rato en la cárcel por el homicidio de un profesor.
Los hechos ocurrieron entre las 8:30 y 9 de la mañana, en la que dos jóvenes, conocidos como “Los cuates”, entraron a la secundaria para atentar contra la población escolar.
Hasta el momento las autoridades no han confirmado el saldo del ataque, pero preliminarmente se ha referido la muerte de la subdirectora y tres personas heridas.
“Primer aviso, vamos por todas las mujeres”, fue el grito que escuchó un joven de secundaria al momento de escuchar el estallido de los petardos que presuntamente utilizaron dos exalumnos de 18 años para atacar a académicos y estudiantes de la secundaria 13 en el Ejido La Unión en el municipio de Torreon, Coahuila, en el que mataron a la subdirectora del plantel e hirieron a tres personas más, entre ellas un estudiante.
El testimonio del estudiante de segundo de secundaria refiere que estaban en el cambio de clase cuando escucharon el tronido de las bombas caseras. “Salimos corriendo a encerrarnos en los salones y luego pusimos las sillas en las puertas para que no entraran”, narró el joven.
También narró que pusieron las bancas en la puerta del salón para evitar que los agresores ingresaran. Según el relato, los atacantes agarraron al profesor de Español y “lo machetearon todo”.
María Guadalupe Altamira, vecina del ejido La Unión, mencionó que al escuchar los estallidos, mucha gente se dirigió a la secundaria y que fueron los mismos habitantes del ejido los que capturaron a los agresores.
“Los correteamos por estos pasillos. La gente les pegaba. Traían machetes, cuchillos y eran dos muchachitos son de La Unión, de aquí mismo”, platicó la vecina.
Los agresores son dos hermanos cuates de 18 años, quienes según vecinos, solían apedrear la escuela. “La misma gente del rancho los sacamos de la escuela. Andaban bien rajados de las manos. Un niño perdió su manita, estaba tirada en el baño”, relató la vecina.

